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Sobre manifestarse y la importancia de hacer explícitas ciertas cosas

 Siempre es bueno recordar y tener presente aquello que motiva nuestras acciones. Nuestro porqué. Esto pasa a nivel personal y celebro que cada vez más empresas se sumen a esta práctica de reflexionar y contemplar su porqué.
Redactar documentos como la misión y la visión de las empresas, muchas veces son vistas como items en las checklists pero son acuerdos clave a la hora de que podamos generar un compromiso y sentimiento de engagement con aquello a lo que le dedicamos muchas veces más de un tercio de nuestros días.
En Abstracta el proceso fue basado en tres conceptos. Creer, pensar y saber. Estos dos verbos son niveles de distinta profundidad de lo mismo.  3 niveles de aproximación al conocimiento.  Y ahi está la estructura de nuestro manifiesto.
Manifiesto que busca dejar explícito para que todos sepamos donde estamos y qué es lo importante que nos define. Y lo que más me llena de orgullo, es que hace años venimos trabajando para lograr esta declaración de principios, y quienes la leen sienten que identifica a la organización.
¿Pero qué propone un manifiesto de una empresa? En el ejemplo de Abstracta plantea que buscamos promover la calidad: la calidad del software. Sin dudas. Es lo que hacemos.  Pero también es importante para nosotros la calidad de nuestro trabajo, la calidad de nuestras relaciones en el equipo y con los clientes; la calidad de nuestra salud, en definitiva todo lo que hace a nuestra calidad de vida.

Queremos ser líderes en nuestra área, tener visibilidad global y poder propiciar el impacto social que buscamos. Queremos ser referentes y posicionar a Uruguay en el mundo, hacer crecer la industria Uruguaya, ofrecer más y mejor trabajo de calidad. Para lograr todo esto, tenemos muchas estrategias presentes.

Nos gusta pensar que entre todos empujamos para crear una empresa en la que trabajar no sea solo un medio para un fin, sino que trabajar nos permita dejar una huella. Un lugar donde todos nos sintamos parte y podamos apropiarnos del proyecto. Una empresa en la que hagamos cosas asombrosas que nos hagan sentir orgullosos y sintamos que hacemos una diferencia. Donde aprender, explorar e innovar sean parte de nuestro crecimiento, y de nuestro aporte y además podamos disfrutarlo todos juntos.

Se que para muchos suena utópico. Pero un su justa medida las utopías son necesarias para poder alcanzar a la mejor versión de nosotros mismos.  Detrás de esta manera de emprender, de esta visión empresarial, podemos pensar que trabajamos con un sentido claro y en esta busqueda tenemos la oportunidad de generar un impacto positivo en el mundo en el que vivimos.

Porque al fin y al cabo todos podemos elegir ser parte del cambio que queremos ver en el mundo 😉

PD: Por si no llegaste a ver, en la foto de Abstracta que ilustra esto, quien va detrás es el CEO de la empresa, él y sus rulos indomables y quien va al frente, y la primera persona que ves es una mujer jóven. Hablame de orgullo abstractero 💪

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