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Las redes: nuestra caja de resonancia

Este blog parecería ser un espacio de reflexión un tanto intimista. No se porqué. Me salió así y a decir verdad me gusta el aire que se respira. No me resulta tan intimidante como salir a declamar mis ideas, prácticas o  pensamientos en las redes sociales. Aunque lo siento un halago si quieren compartir los posteos en esos espacios para que cada vez seamos más en el dialogo. Se que el medio digital tiene un potencial de llegar a tanta gente, que es increíble.

Se que hay ideas y experiencias muy queridas. Textos muy especiales que te llenan de orgullo y alegría y que sería bueno compartirlo con más gente. Ideas en las que creo y quisiera que lleguen a más personas. Para mi, un ejemplo de esto es una experiencia que dimos a conocer como plan nexos.

Cuento un poco de esto este post que replicamos en inglés con el equipo de Abstracta para el blog de la empresa. Una vez más combinando varias de mis intereses: en este caso el inglés. Y la verdad que  quedó  verdaderamente  precioso!

Les comparto el link así lo seguimos replicando en varios idiomas. A ver si hacemos llegar ideas como estas cada vez mas lejos!

El arte de la escucha

Mucho se habla sobre cómo podemos mejorar como hablamos.  Pero gran parte del éxito en la comunicación se juega antes. Mucho antes. Para ello necesitamos dominar el arte de la escucha. No sólo es importante escuchar al otro, sino también escucharse a uno mismo antes de hablar.

¿Cómo sería esto? Y bueno, ampliar nuestra escucha, y tener esas orejas de conejo bien entrenadas como para poder filtrar las ideas que se nos vienen a la cabeza y ver si esa idea realmente aporta; si es significativo para el otro y sobretodo evitarlo si no aporta para minimizar el ruido en la comunicación.

Discrepo con frases del tipo “yo soy frontal” “a mi si algo se me ocurre voy y lo digo”.  Este tipo de actitudes no están movilizadas por el otro, sino más bien surgen de una posición donde no se está considerando al otro. La motivación para decir eso es personal. No es teniendo al otro en el foco de la comunicación y por ende siempre, siempre va a resultar violento.

Esto por supuesto no quiere decir sólo decir cosas lindas.. Pero si implica entender que hay un tiempo, un lugar y sobretodo una forma de decirlo.